"Cuando alguien, viendo la hermosura de este mundo y acordándose de la verdadera, toma alas y, una vez alado, deseando emprender el vuelo y no pudiendo, dirige sus miradas hacia arriba como un pájaro y descuida las cosas de esta tierra, se le acusa de estar loco"

Platón

martes, 7 de octubre de 2008

2º Intento

A principios de septiembre me llama Iñigo para decirme que ha quedado con Pablo en Arcones, así que me apunto y nos vamos para allí.

Llegamos al despegue sobre las seis y media de la tarde, las condiciones son muy buenas, unos 20km/h del norte, pero según vamos montando las alas el viento empieza a amainar hasta desaparecer cuando estamos listos para despegar.

Mientras montamos las alas aparece por allí una familia que quiere volar unas cometas con sus hijos pero ante la falta de viento se quedan a esperar vernos despegar, y les pedimos que si nos pueden bajar el coche a lo que acceden encantados.

Estuvimos esperando a que apareciera alguna racha, pero nada, el viento no quiere soplar, y lo que es peor entran ligeras rachas de viento en cola. Así estuvimos hasta que empezó a ponerse el sol, momento en el que Iñigo decidió despegar para lo que tuvo que pegarse una buena carrera, al rato despegó Pablo con una carrera más larga aún. Yo me quedé dudando pues no lo tenía claro, no me apetecía despegar sin viento pero tampoco me apetecía ponerme a desmontar arriba así que tras pensármelo un rato decido despegar... craso error.

Empiezo a correr con decisión, corro más y más y más, el ala empieza a flotar un poco pero aún no vuela, sigo corriendo y las piernas empiezan a no dar más de si y aquello que aún no vuela, noto una ligera presión hacia arriba en el arnés y como no puedo correr más me tiro a la piscina... parece que lo he conseguido... pero no, estoy "volando" con la barra de control a un palmo del suelo y sin velocidad suficiente, justo en el momento en que me acerco al cambio fuerte de pendiente del despegue, lo que podría ser mi salvación, toco con la barra de control en el suelo... bofetón importante, afortunadamente estoy rápido y me suelto de los montantes, basculo a través del triángulo y pego con el casco en el suelo pivotando sobre la cabeza mientras el ala pivota sobre el morro.

Estoy sobre el ala y parece que no me he hecho nada, solo me duele el cuello, en ese momento aparecen corriendo algunos de los espectadores y me ayudan a dar la vuelta ala y subirla al despegue. Parece que el ala tampoco tiene desperfectos, aunque la próxima vez que vaya a volar tendré que revisarla a fondo. Lo que si se ha desintegrado es la sonda del variómetro, bueno ¡que todo sea eso! Llamo a Iñigo y Pablo por la radio para avisarles de lo que ha pasado y de que van a tener que esperar a que desmonte y baje a buscarlos. Menos mal que la familia que iba a bajar el coche se quedó a echarme una mano para desmontar y subir el ala al coche, la verdad es que se llevaron un susto casi mayor que el mío. Me dijeron que cuando empecé a correr entró una racha de viento en cola, no se lo que pasó exactamente pero lo que si se es que no debí despegar pues no lo tenía claro.

De vuelta a Madrid, mientras conducía Iñigo, comenzó a dolerme el tobillo derecho bastante, aunque ya habían pasado tres horas desde el despegue frustrado. Al llegar a Madrid decidimos ir a urgencias y me diagnostican un esquince de tobillo... tres semanas en el dique seco.

Ahora ya estoy recuperado y deseando que se den las condiciones para volver a volar, a ver si a la tercera va la vencida y estreno mi nuevo equipo de una vez y disfruto de él en condiciones.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Jó tío, tal y como lo cuentas suena guay este deporte. Dónde puedo probar?

nando dijo...

Ánimo Pablo,

lo importante precisamente es ser consciente de cual ha sido el error que hemos cometido y analizar los motivos que nos han llevado a cometerlo.

En este sentido y con la mejor intención me atrevo a preguntarte: aparte del coñazo de tener que desmontar en el despegue ¿pudo influir también en tu decisión la posible presión de la familia y tus amigos, sobre todo al haber despegado con éxito estos últimos?

Puede que me esté colando, pero es que a mí me ocurrió algo parecido en su día y desde entonces trato de "ignorar" todo lo que no sean el viento y las condiciones, sobre todo en el despegue, pero también en vuelo y al aterrizar.

Salu2!

Julio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.